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Entrevistas Ophelia

Gabriela Farnell: “Creo que la búsqueda de la belleza es el andamiaje común de toda experiencia estética”. 

“Persona curiosa, lectora compulsiva y amante de la cultura en todas sus disciplinas”, Gabriela, nuevamente en Revista Ophelia, regresa para contarnos cuáles han sido sus últimas búsquedas. Desde Buenos Aires, se refiere a lo que implica la autogestión y el espíritu que hay que mantener para seguir en el camino: “Lo que importa es disfrutar de lo que se hace, el fracaso y el éxito son meras circunstancias anecdóticas”, dice. Nos cuenta, además, detalles del sitio virtual “Espacio farnelliano”, su “diario de artista”. 
¡Coleccionar arte es emocionante y conocer al artista detrás de la obra es mucho mejor! Ophelia Gallery te permite enriquecer tu experiencia como coleccionista. Aquí, la entrevista exclusiva a la artista Gabriela Farnell.

Usted siempre ha desarrollado su obra en forma solitaria, sin asistir a talleres o academias, con un consciente y convencido espíritu autodidacta. ¿Cómo se desarrolla ese “espíritu autodidacta”? 

Fue algo natural más que una elección racional. Dibujé desde muy chiquita, al llegar a la adolescencia no se trató de “descubrir” una vocación y seguir una formación académica acorde, sino continuar haciendo lo de siempre: dibujar mucho, intentar pintar, leer todo lo que conseguía sobre arte y deambular por las exposiciones y museos que ofrecía la Buenos Aires de finales de la década del 80.

En Revista Ophelia Nro. 8 nos dijo: “Se aprende sobre la marcha, mientras se experimenta sin pudor ni reglas, cometiendo errores y frustrando muchas obras, pero descubriendo la realidad de nuestras posibilidades”. ¿Sigue pensando de la misma forma? 

Absolutamente.  Prueba, error; nueva prueba, otro error; probamos otra vez obstinadamente y error-error-error; ahí empezamos a sospechar que ese error podría ser nuestro estilo personal. El arte es búsqueda constante con el disfrute del mientras tanto.  Como disciplina íntima y personalísima, la obra es lo que somos y su calidad probablemente esté vinculada a nuestra entrega a ese hacer.

Dice en su portafolio que “mantiene y ejercita la nueva posición del artista como exclusivo gestor de su obra” ¿Qué implica ser un autogestivo en el arte? 

Es volverse voluntariamente un ser psicótico de múltiples personalidades: como artista, en el taller, componiendo una obra auténtica y honesta; al mismo tiempo, siendo un gestor que busca espacios donde exponer.  A la vez, ser un experto en logística, que maneja técnicas de embalaje, identifica empresas confiables de traslado, cotiza seguros y tramita permisos administrativos de exportación de obra. En paralelo,  un despachante que lidia con aduanas varias, sabe de facturación fiscal y revisa contratos de participación en ferias internacionales antes de firmarlos.  También, un elegante redactor de biografías, statements y gacetillas de prensa,  en idiomas varios (¡gracias Google traductor!).  Y, claro, la faceta imprescindible de fotógrafo de obra para su difusión virtual y para la confección de catálogos, tarjetas, revistas y algún libro de arte.  Hoy, además, ser el community manager que mantiene actualizadas las redes y difunde constantes posteos y reels por Instagram.  O sea, ser “autogestivo” es ser una especie de demente hiperkinético que hace doscientas cosas al mismo tiempo con el objetivo de crear la obra, cuidarla y difundirla.

Hablemos de “Espacio Farnelliano” ¿cómo ha sido el desarrollo de este blog y qué objetivo principal tiene? ¿que significa que sea un “diario de artista”? 

Empecé el blog en el 2012, como un ejercicio personal de resumen de actividades.  Como te contaba al hablarte de la “autogestión” como artista independiente, en el quehacer diario uno está en tantas cosas que suele perderse el foco de lo importante. Escribir en el blog sobre mi obra, la intención y la frustración en la composición y en la técnica, los desbarajustes de la experimentación, los lugares donde se postuló, los rechazos y las aceptaciones, se volvió un pasar en limpio mi realidad y reflexionar por dónde seguir.  Al escribir ponés distancia, podés analizar fríamente y sacar conclusiones.  Después tomé conciencia que ese contar la experiencia real de una artista (o de alguien que pretende serlo) podía servirle a quién se encontrara en una situación similar. Me hubiera gustado, cuando era jovencita y más vulnerable e insegura, que me dijeran que los intentos fallidos, las frustraciones y los rechazos  son experiencias normales que conviven con pequeñas conquistas, con los reconocimientos, con algún premio y hasta con la venta internacional.

Que lo que importa es disfrutar de lo que se hace, el fracaso y el éxito son meras circunstancias anecdóticas.  Kipling dixit: “…Si puedes encontrarte con el Triunfo y el Desastre,/ y tratar a esos dos impostores de la misma manera…”

Cuéntenos ¿Qué relación existe entre su obra artística y su realidad?

Soy una persona curiosa, lectora compulsiva y amante de la cultura en todas sus disciplinas.  Aspiro a que mi obra comunique al espectador  ese disfrute, esa curiosidad, esa gratitud hacia todos los creadores, de todas las disciplinas, que nos han legado la cultura universal que gozamos hoy.

Hay muchos factores, niveles y dimensiones diferentes que juegan un papel importante en la vivencia estética y en la creatividad artística ¿Cuál es su relación con el término belleza?

Creo que la búsqueda de la belleza es el andamiaje común de toda experiencia estética, pero la interpretación de lo que es bello es una cuestión personal, por lo que habrá tantas visiones e interpretaciones como creadores existan.  Sospecho que todos buscamos lo mismo pero que reflejamos versiones dispares como espejos enfocados desde distintos ángulos.

Por último ¿es su obra producto de la imaginación? 

Claro, considerando que mi cabeza es un habitual revoltijo de ideas, imágenes y teorías (casi todas absurdas), mi obra termina siendo siempre un poco rara, recargada y excesiva.  Pero creo que también es amable y cómplice, una obra que convoca al espectador a disfrutar por un ratito del juego del arte.

Ping-pong opheliano: 

Una pintura: “Las tres Gracias” de Rubens (1630)

Un disco: “Dos pájaros de un tiro” de Serrat & Sabina (2007)

Una película: “La  rosa púrpura del Cairo” de Woody Allen (1985)

Un libro: “La historia universal de la infamia” de Jorge Luis Borges

Una comida: Pizza en cualquier contexto

Entrevista exclusiva para Revista Ophelia Nro. 19 -dic. 2022-. realizada por escrito, vía mail, en noviembre de 2022. Edición de textos: Camila y Julián Reveco.