No se lo habíamos preguntado hasta el momento: ¿siempre tuvo “facilidad” para el dibujo? ¿Qué aspectos, más allá del virtuosismo técnico, marcan la diferencia?
Siempre me gustó dibujar, aunque no sé si podría decir que siempre tuve facilidad. Lo que sí puedo asegurar es que sin trabajo arduo no se llega a mucho, así que entre los aspectos que marcan mi trayectoria sobresalen el esfuerzo personal, la perseverancia, el estudio, y fundamentalmente, la experiencia en el hacer.
¿Qué lugar ocupa lo anómalo, lo intuitivo, lo sorpresivo, lo inesperado?
Yo he estudiado mucho (aunque, por supuesto, queda mucho por aprender día tras día) y mi cabeza funciona como una caja de almacenamiento, así que confío plenamente en mi intuición para resolver asuntos relacionados a la pintura. Sé que todo está ahí, aún si no puedo verlo todavía, y soy totalmente intuitiva, en especial a la hora de encontrar el color. No tengo método, y mi forma de hacer las cosas puede parecer un caos para los demás, pero aun así encuentro todo. Sin embargo, en cuanto a lo sorpresivo o a lo inesperado, no me siento a gusto. Yo pienso el trabajo, lo estudio, lo craneo, le presto muchísima atención al dibujo, y esa parte no es improvisada, pero cuando me vuelo, ¡me vuelo!
¿En base a qué criterios elige la técnica y los materiales con los que trabaja? ¿En qué formatos suele pintar y por qué?
Generalmente, trabajo sobre tela. Ahí me siento más segura. Pero yo soy pintora y lo que quiero es pintar y en muchas ocasiones no tengo ni un centavo y en esa situación puedo pintar sobre cualquier cosa, nada me para. En mi casa y mi estudio tengo casi todo intervenido por mis pinceles. Pero mi superficie preferida es la tela. ¡Toda la vida!
Por otro lado, el óleo es el medio que más me gusta, indiscutiblemente. Los he probado todos, pero me quedo mil veces con el óleo. Su textura, suavidad, plasticidad, es como la crema chantilly, ¡imposible de resistir!
Encontrar artistas mujeres puede ser una tarea complicada. Son pocas las que se dedican al arte de manera profesional en relación con la cantidad de hombres. ¿Está de acuerdo?
En parte estoy de acuerdo, porque si hablamos de artistas “mujeres famosas”, es cierto que no han tenido mucha cabida en la historia del arte y la pintura. En otras épocas ni siquiera se nos mencionaba, el mundo estaba hecho para los hombres. ¡Qué macana! Sin embargo, creo que las cosas están cambiando; porque, aún si las encontradas son pocas, es innegable que son buenísimas. ¿Verdad? Nos han dado alas para nuestros caminos. Hablo de Artemisia, Judith Leyster, Georfia O’Keeffe, Tamara de Lempicka, Lita Cabellut, Carmen Mansilla, Leonora Carrington, Judith Leyster, Dora Maar, Clara Peeters, Luisa Roldan, Sofonisba, Maruja Mallo, etc. Y paro, porque si sigo, ¡te lleno la página! Pero todas son mujeres admiradas y que marcan un camino a pintoras de ahora y nos dan fuerza para seguir. Y este camino, como cualquier otro, es difícil, y aún tenemos un poco de “vergüenza” ¡Ja! Pero tenemos que animarnos a presentarnos a concursos, a entrevistas, a organizar exposiciones, porque todavía tenemos la idea inconsciente de que lo que hacemos es una tontería. Pero eso va a cambiar de a poco, hay un movimiento enorme para ello.
¿Los tiempos están cambiando?
¡Por supuesto! Hace no mucho el Museo del Prado le dedicó una exposición a las mujeres que fueron borradas de los libros de la historia del arte, cosa que hace solo unos años hubiera sido impensable. Yo soy optimista. Hoy muchas mujeres pintoras no solo tenemos nuestros propios estudios, sino que damos clases y no necesitamos otra actividad para sustentarnos. Ya no somos auxiliares de hombres pintores: somos nosotras las pintoras.

Claudia Toledano / Básico
Nació un 4 de abril en Buenos Aires, Argentina. Actualmente reside en Carhué, Buenos Aires, y desde marzo de 2015 da clases en su propio taller. A lo largo de su vida ha tomado clases con el maestro Hugo Urlacher en Argentina; con Luis García Mozos en la Academia de Arte de Barcelona en el año 2015, un seminario con Carmen Mansilla, también en 2015, y desde 2017 estudia con Ricardo Celma en su taller para alumnos del interior.
Ping-pong opheliano:
Una pintura: ‘’Ayamonte, la pesca del atún’’ Joaquín Sorolla (1919)
Un disco: ‘’We are the Champions’’ de Queen
Una película: “Los Puentes de Madison” de Clint Eastwood
Un libro: Obras completas de Jane Austen
Una comida: Una buena paella de mariscos con unas cuantas cañas.
Disfruta de este Encuentro Ophelia con Claudia Toledano:
Entrevista exclusiva para Revista Ophelia Nro. 20. Edición de textos: Camila y Julián Reveco. Puedes descargar este ejemplar completo desde nuestro sitio en KO-fi a través de una donación voluntaria.